Entramos en Agosto, periodo vacacional por excelencia. Pero ya sabes, la bolsa no descansa. ¿Debemos estar pendientes de la bolsa y seguir comprando y vendiendo?.
La respuesta corta: NO.
Si estamos todo el día pendiente de nuestras inversiones, lo más probable es que acabemos quemados. Hay que dar descanso a la mente de vez en cuando.
La respuesta más larga y matizada: DEPENDE DE TUS POSICIONES.
Ya sabes que en Agosto las bolsa tienen muchas menos operaciones porque los grandes operadores están en la playa. Paradójicamente, eso no conlleva mayor tranquilidad, sino menor: al haber menos liquidez, los movimientos son mas bruscos: hay más volatilidad.
Por eso, si tienes posiciones en duda, es preferible venderlas y vivir tranquilo en Agosto.
Y si vas orientado a largo plazo y solo las venderías en casos extremos: establece un stop automático en el broker.
El broker las vende automáticamente si tocan un precio, y tu te olvidas de entrar en la bolsa desde la playa.
Yo no soy muy amigo de los «hard stop» porque en mi opinión, estorban más que ayudan. Los barridos de stops son constantes entre las manos débiles.
Salvo en trading, claro, donde son imprescindibles. Pero yo no hago trading.
Pero para las vacaciones, si son recomendables.
Lo que si debes hacer en vacaciones
Hay algo importante que puedes hacer en tus vacaciones, cuando estés tumbado en la playa o en la piscina: reflexionar sobre tu metodología de inversión.
El método de inversión no es algo banal.
Parece que todo el mundo tiene un método, más o menos definido: comprar acciones con buenos fundamentales, o en tendencia alcista, o al rebotar sobre máximos.. mil cosas.
Pero las reglas no son un método. Las reglas son solo la herramienta que usas.
Un método de inversión son reglas de comprar – y de vender – (que a veces se olvida esa parte), pero reglas adaptadas a tu situación persona y a tu perfil de riesgo.
- ¿Cuánto dinero puedes invertir sin preocuparte?
- ¿Cuanta volatilidad en tus acciones o activos puedes tolerar sin perder el sueño?
- ¿Cuanto tiempo te va a llevar el seguimiento de tu cartera?. ¿Tienes tiempo para atenderla bien?
- ¿Cuanto aspiras a ganar? (muy importante tener expectativas realistas, para no desalentarse, y para vivir con los pies en la tierra)
- ¿Cuánto tiempo puedes dejar el dinero invertido? Es decir, que necesidades de liquidez tendrás en 1, 2 o 3 años? (muy importante)
Estas reflexiones te ayudarán a mejorar tu estilo de inversión; a saber mejor qué estas haciendo. Ya conoces una de las normas de Warren Buffet
«El mayor riesgo en bolsa viene de no saber que se está haciendo»
Calcula tus resultados en bolsa
Otra cosa que puedes hacer es calcular cuanto has ganado o perdido en el año en curso, y en los pasados.
Algo que yo he visto muchas veces en inversores minoristas, es que no llevan una cuenta precisa de sus resultados.
Más o menos si, pero no con precisión.
Se engañan un poco, tanto por la dificultad de saber con precisión cuanto ganas o pierdes (al menos en cuentas un poco grandes) como por la tendencia humana a no fijarse en exceso en resultados negativos.
El calculo de los resultados debe incluir:
- los beneficios y perdidas
- los dividendos, (pero siempre descontando los impuestos sobre dividendos)
- las aportaciones y salidas de capital, que cambian mucho los porcentajes
- los errores que todos cometemos y que solemos sacar de resultados
En realidad es fácil, pero si inviertes con cierta frecuencia o con cantidades importantes, resulta laborioso.
Puedes usar una hoja de cálculo para llevar tus resultados (no es lo más recomendable, pero sirve para carteras sencillas) o puedes usar software especializado en inversiones.
O puedes usar una hoja de papel: lo que sea, siempre que a ti te sirva y con lo que lleves un control preciso.
Arriesgar tu dinero en bolsa con un control mediocre es peligroso. Reflexiona sobre tu método de control y mira si puedes mejorarlo
Buenos propósitos
En fin, estamos de vacaciones y es momento de relax.
Pero para mi, desde hace muchos años, es periodo de reflexión.
Muchas veces se alude al cambio de año, a Enero, como el momento idóneo para hacer buenos propósitos.
Pero yo nunca hago planes en Navidades, cuando estoy siempre liado, o saturado de fiestas y comidas.
Yo hago planes en Agosto.
Y los ejecuto en el siguiente curso: Septiembre a Junio.
En general, me ha ido bien: para mis inversiones y para mi vida.
Pruébalo. Y si ya tienes algún plan hecho, compártelo y danos ideas!!






