En el mundo de las inversiones, las crisis no son la excepción sino la regla. Como inversores de medio y largo plazo, no podemos evitarlas, pero sí podemos prepararnos para ellas. Hoy analizo cinco estrategias que han demostrado su eficacia para proteger el capital durante desplomes históricos y compruebo cuáles podrían ser más relevantes ante la guerra comercial que Trump parece dispuesto a desatar.
1. La estrategia del «vuelo a la calidad»: Bonos del Tesoro como refugio
Durante prácticamente todas las grandes crisis bursátiles, los bonos gubernamentales de alta calidad han actuado como puerto seguro. Este «vuelo a la calidad» ocurre porque los inversores buscan preservar capital abandonando activos de riesgo en favor de instrumentos respaldados por gobiernos solventes.
Ejemplo histórico-1: Durante el crash de 2008, mientras el S&P 500 perdía casi un 40%, los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo (TLT) ganaron más de un 30%. Esta correlación negativa fue crucial para los inversores diversificados.
Ejemplo histórico-2: En el desplome de marzo 2020 por COVID-19, cuando el mercado cayó más de un 30% en pocas semanas, los bonos del Tesoro volvieron a demostrar su valor como estabilizadores de cartera.
En el contexto actual: Con las amenazas de Trump de imponer aranceles del 10-20% a todos los productos importados y hasta un 60% a los productos chinos, una guerra comercial podría desencadenar bastante volatilidad. Los bonos del Tesoro americano seguirían siendo un refugio.
Aunque podría haber un problema: si estas políticas aceleran la inflación, los bonos bajarían.
En ese caso, bonos protegidos contra la inflación (TIPS) serían preferibles.
Este fue el comportamiento de los bonos frente al SP500 en 2008:
2. Oro y metales preciosos: El seguro milenario contra la incertidumbre
El oro ha sido un valor refugio durante siglos, especialmente en períodos de tensión geopolítica, devaluación monetaria e incertidumbre económica.
Ejemplo histórico-1: Durante la crisis de los años 70, cuando la inflación disparada por el embargo petrolero y la salida del patrón oro devastaron los mercados, el oro multiplicó su valor por más de 8 veces, pasando de $35 a $850 la onza entre 1971 y 1980.
Ejemplo histórico-2: En la década posterior a la crisis de 2008, el oro duplicó su valor, alcanzando máximos históricos mientras la Reserva Federal implementaba políticas monetarias expansivas.
En el contexto actual: El oro podría ser particularmente valioso en una guerra comercial trumpiana. Las guerras comerciales suelen elevar los precios (inflación importada), debilitar divisas y aumentar la incertidumbre – tres condiciones que históricamente han beneficiado al metal dorado.
No es casualidad que el oro esté cerca de máximos históricos ante las perspectivas de un Trump proteccionista.
3. Acciones defensivas: Sectores imprescindibles para la economía
No todas las acciones sufren igual durante las crisis.
Los sectores defensivos -aquellos que proporcionan bienes y servicios esenciales que los consumidores siguen necesitando incluso en recesiones- suelen resistir mejor.
Ejemplo histórico-1: Durante la crisis de 2008, mientras el mercado general caía un 38%, empresas como Walmart solo retrocedieron un 4%, y McDonald’s incluso cerró el año con ganancias. La razón es simple: la gente sigue comiendo y comprando artículos esenciales incluso en tiempos difíciles.
Ejemplo histórico-2: En la crisis del COVID-19, mientras aerolíneas, hoteles y empresas de ocio se desplomaban, empresas de servicios básicos como eléctricas, agua y empresas de productos de consumo básico sufrieron mucho menos.
En el contexto actual: En la guerra comercial trumpiana, los sectores defensivos seguirán siendo relevantes, pero con matices. Sería preferible priorizar empresas con cadenas de suministro principalmente domésticas y poca exposición a mercados extranjeros. Utilities (servicios públicos), REITs de salud, y empresas de consumo básico con producción principalmente nacional serían opciones sensatas.
4. Diversificación geográfica: No poner todos los huevos en la misma cesta
La diversificación geográfica ha sido históricamente una de las mejores protecciones contra crisis localizadas, permitiendo a los inversores beneficiarse de ciclos económicos no sincronizados.
Ejemplo histórico-1: Durante la crisis asiática de 1997, mientras las bolsas de Tailandia, Indonesia y Corea del Sur perdían entre 50-80%, los mercados occidentales seguían subiendo. Los inversores globalmente diversificados sufrieron mucho menos.
Ejemplo histórico-2: En la crisis europea de deuda soberana (2010-2012), mientras los mercados del sur de Europa sufrían pérdidas de hasta un 40%, los mercados emergentes y norteamericanos se comportaron relativamente bien.
En el contexto actual: La diversificación geográfica requiere matices en una guerra comercial global. Si las tensiones comerciales se generalizan por todo el planeta, el enfoque tradicional de simplemente «invertir en todo el mundo» quizá no funcione.
En ese caso, habria que priorizar:
- Economías con alta autosuficiencia y mercado interno fuerte
- Países con relaciones comerciales estables con EE.UU. o acuerdos preferenciales. ¿Quizá Gran Bretaña? ¿quizá Israel?: habrá que estar pendientes.
- Mercados que podrían beneficiarse como alternativas a China (India, México, Vietnam). Aunque también habrá que observar los acuerdos bilaterales de Trump.
5. Efectivo estratégico: Munición para oportunidades
El efectivo también es una inversión. Tener dinero líquido tiene una doble función: protección en la caída y munición para comprar activos infravalorados tras desplomes.
Ejemplo histórico-1: Tras el crash de 1987 (Black Monday), cuando el mercado cayó un 22% en un solo día, inversores con efectivo disponible pudieron comprar acciones de calidad con descuentos del 30-40%, sentando las bases para rendimientos gigantes en los años siguientes.
Ejemplo histórico-2: Warren Buffett mantuvo enormes reservas de efectivo durante años antes de la crisis de 2008, lo que le permitió realizar inversiones oportunistas en empresas como Goldman Sachs y Bank of America en términos extremadamente favorables.
En el contexto actual: El efectivo podría ser super-valioso en el escenario actual. Los mercados hasta hace poco estaban en máximos históricos y una guerra comercial podría provocar correcciones muy grandes. Mantener un 15-25% de la cartera en efectivo o equivalentes de alta calidad proporcionaría tanto protección como flexibilidad para aprovechar las inevitables oportunidades que surgirían.
Recuerda que, si un valor baja un 50%, la recuperación hasta el mismo nivel supondrá un 100% de beneficio.
La ley de rendimientos ascendentes es un chollo en las crisis.
La estrategia óptima para la guerra comercial de Trump
Si combinamos las lecciones históricas con el contexto actual, una estrategia prudente para proteger inversiones ante la potencial guerra comercial de Trump podría incluir:
- Base defensiva: 20-25% en sectores defensivos con cadenas de suministro principalmente domésticas
- Protección contra inflación: 15-20% en oro, algo de TIPS (bonos protegidos contra la inflación) y quizás algo de exposición a materias primas estratégicas
- Diversificación geográfica selectiva: 10-15% en mercados internacionales con menor exposición a las tensiones comerciales
- Reserva estratégica: 20-25% en efectivo para protección y oportunidades
- Bonos de calidad: El resto en bonos gubernamentales de corto-medio plazo para estabilidad
Epílogo
Como siempre digo en slowinversion, el mejor seguro contra las crisis es un horizonte temporal largo.
Las guerras comerciales, como otras crisis, al final pasan. Los inversores pacientes que mantienen la calma, evitan decisiones emocionales y aprovechan las oportunidades que inevitablemente surgirán, probablemente estarán satisfechos con sus resultados cuando el polvo se asiente.
Y ya sabes que en mi área de inversores detallo mis carteras de inversión. No son recomendaciones, ya que, pese a que soy asesor de inversiones, esta prohibido recomendar inversiones si no es desde un banco o empresa de servicios financieros. Simplemente envío con antelación todas las operaciones de mis carteras, con las que gestiono mi dinero. Y fácilmente puedes usarlas o copiarlas, total o parcialmente.
Solo te voy a dar un dato: el 1 de Abril envié un correo en el que transferíamos la mayoría de las inversiones a liquidez o a renta fija… 🙂
¿Y tú? ¿Cómo estás preparando tu cartera para una potencial guerra comercial?












gracias por las ideas, sonmuy buenas-.
Pero que opinas de los rebotes. Si se da la vuelta la bolsa, no serían malos para invertir los sectores que propones?
Por que Trump puede decidir mañana cambiarlo todo otra vez y la bolsa irse a las alturas..
Si, la verdad es que las políticas de Trump afectan mucho.
Pero yo creo que la fase bajista actual no se revierte inmediatamente. Va a costar tiempo detener las caídas. Salvo que Trump hiciera un cambio de política de 180º, algo que no es de esperar.
De todos modos, para solucionar el problema de los eventos que provocan vueltas, basta con hacer una inversión acumulativa, conforme se va confirmando la tendencia..
Vaya, en mi opinión..
Un saludo!
Buenos días Gonzaga,
Muy buen artículo. La verdad es que con un presidente como Trump tomar decisiones de inversión resulta complicado, principalmente por la incertidumbre constante de no saber “por dónde le va a dar el aire”. Creo que lo mejor, como tú dices, es mirar a largo plazo, seguir nuestro plan y se pacientes. Yo llevo tiempo invirtiendo en varias de tus ideas del área de inversores y, a la larga, años más flojos se compensan con años excelentes, como el 2024 que nos dio unas rentabilidades estupendas.
Un saludo!
Gracias Laura! Estamos de acuerdo. Creo que este año también conseguiremos ganar!!
Muchísimas gracias por este excelente artículo.