CARTERA DE DIVIDENDOS

Resultados reales actualizados:
Estrategia resumida:
La cartera de DIVIDENDOS es una cartera de 15 a 20 acciones internacionales con las características:
  • Llevan más de 10 a 25 años pagando dividendos sin fallar.
  • Aumentan el dividendo todos los años.
  • Tienen poca deuda y el % de beneficios destinado a dividendos no es muy alto.

CARTERA EN CURSO – FEBRERO 24

 

Próximas compras

El 2 de Febrero vendemos ABBV y en su lugar compramos TROW.

ABBV ha bajado en sus dividendos en los últimos tiempos:

El año pasado nos dio unos dividendos sólo del 3,4% (netos).

Además, tiene un Payout alto, y un alto PER.

La nueva acción T. Rowe Price Group Inc, tiene un histórico estable de dividendos crecientes, un bajo Payout y un bajo PER. Ahora mismo cotiza barata, por lo que es mejor activo en términos de largo plazo.

Estrategia detallada

La inversión en acciones de alto dividendo es siempre recomendable: pase lo que pase con la bolsa, los dividendos siempre suman rentabilidad, nunca restan.

Sin embargo, algunos valores pueden repartir alto dividendo un año, y mucho más bajo al año siguiente.

Por eso, esta cartera se basa en empresas que cumplen unos criterios  muy estrictos:

1- Llevan mucho tiempo pagando dividendos

Las empresas deben haber pagado dividendos todos los años, desde hace al menos 10 años, o mejor 20 años, 30, 40, incluso 50 años.

Las empresas de largo histórico de dividendos las suelen llamar los aristócratas del dividendo.

Empresas estables, que tienen a gala el pago de dividendos, suceda lo que suceda. Incluso pueden tirar de reservas de efectivo para pagar el dividendo si algún año van mal.

2- Cada vez pagan más

No sirve que una empresa pague todos los años dividendo. Podría ser que algunos años pagaran muy poquito, justo para cumplir el expediente y mantener el histórico.

Pagar algo siempre no es suficiente. Deben pagar más cada año. Idealmente, deben subir en torno a un 10% el dividendo cada año.

Es decir, si este año pagan un 5% total anual de dividendo, el año que viene deben pagar un 5,5%.

Las empresas que consiguen mejorar el dividendo año tras año, son las más fiables, y las que a la larga más pagan.

3- Payout sostenible

Hay empresas que, conocedoras de que el pago de dividendos atraen a accionistas, pagan mucho dividendo durante algunos trimestres, pero no lo hacen de manera sostenible, sólo lo hacen para atraer inversores.

Y más adelante bajan el dividendo.

¿Y cómo sabemos si una empresa está haciendo un esfuerzo excesivo para pagar dividendo, o no?:

Por el Payout.

Que es el dividendo total que reparte la empresa en el año, dividido entre el total de beneficios que obtiene.

Una empresa que paga el 100% de sus beneficios en dividendos tiene poco futuro. No debería repartir todo lo que gana si quiere crecer, mejorar, invertir en nuevos negocios.

Como norma general, una empresa no debe tener un payout mayor del 0,7: es decir no debe pagar más del 70% de sus beneficios en dividendos, porque no sería una buena praxis para el futuro de la empresa.

4- Payout sobre efectivo

El problema del Payout basado en el beneficio, este que el beneficio es un dato es muy manipulable.

Muchas empresas lo maquillan, lo engordan o adelgazan con contabilidad creativa; con lo que pueden engañarte con el Payout.

Una manera de asegurarse que la empresa no distorsiona datos es testear los dividendos contra el Cash flow libre, el efectivo que tiene la empresa.

El efectivo es el dinero contante y sonante que se queda en la empresa, y es mucho menos manipulable que el beneficio. El dinero real que tiene una empresa casi siempre está muy claro.

Pues bien, lo ideal es que el Payout basado en Cash flow, el dividendo dividido entre el efectivo total, sea también del 0,7: no gasten más de un 70% del efectivo en dividendos.

Secundariamente, podemos también comprobar la deuda total de la empresa. Una compañía que debe pagar todos los años dividendos no debería tener mucha deuda.

5- Cartera Diversificada

El último punto a la hora de invertir en dividendos es diversificar entre distintos sectores, e incluso países.

Hay años que van muy bien las tecnológicas; pero luego, el viento cambia y las que van bien son las utilities. Otros años son las de cuidados de salud, o las inmobiliarias. Los sectores estrella siempre van rotando.

Y también los países: muchas veces EEUU va muy fuerte, pero después empeora y otros paises de Europa o emergentes van mejor.

Por eso es importante diversificar: permite obtener beneficios en todo tipo de momentos de la economía.

Resultados esperados

Esta cartera podría obtener rentabilidades anuales promedio en torno al 12%. En función también de cómo se comporte la bolsa en general.

Un supuesto razonable es:

  • Mercados con la rentabilidad promedio de los últimos 60 años: en torno al 7% anual
  • Valores que reparten un 5% de dividendo anual
  • Que aumentan un 10% anual el dividendo

Los resultados con este supuesto, con un capital inicial de 10.000, tras 5 años, o bien tras 10 años de inversión, son:

Aspectos prácticos de la cartera de dividendos

La cartera se invertirá de este modo:

  1. Numero de acciones: entre 15 y 20. Esto permite una gran diversidad de sectores y de países.
  2. Paises: EEUU al 60% aproximadamente (sobre 9 acciones). Estarán expuestos a la divisa dólar. Resto, Europa, tanto Eurozona (divisa euro) como el resto de europa (divisa libra esterlina, divisa corona..)
  3. Tiempo mínimo de inversión recomendable: 3 años. Por debajo de 3 años podría haber pérdidas, debido a la naturaleza cuasi-pasiva de esta cartera.
  4. Reinversión de dividendos: trimestral. Se agruparán los dividendos para comprar acciones, en función de la liquidez. Se recomienda compensar las retenciones de dividendos con nuevas aportaciones.
  5. Rebalanceo: discrecional pero muy infrecuente.

Respecto al rebalanceo o cambio de acciones de la cartera, va a ser muy escaso o nulo. Es decir se van a mantener las acciones incluso aunque bajen mucho en bolsa.

Pero hay un supuesto en el que una acción será vendida y sustituida por otra: si el dividendo de la empresa disminuye, o no aumenta nada.

Ese caso esperamos que ocurra muy pocas veces, pero puede suceder.

Por eso, si una acción baja en bolsa, incluso aunque baje mucho, no se va a vender. Porque una ventaja de las crisis bursátiles es que permite reinvertir los dividendos comprando acciones a un precio muy bajo.

Este hecho puede dar volatilidad a la cartera en plazos cortos o medianos,  pero mejora, a la larga, los resultados.